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dimecres, 7 de juliol de 2010

¡A por el cuarto!




Hace un montón de años, en el verano de 1975, pasé una buena tarde en una casi desierta ciudad de Barcelona, huídos como estaban sus habitantes por causa del calor: recuerdo que mi amigo Alfonso tendió su más de metro noventa en el suelo de la calle Balmes en su cruce con Gran Vía, para evidenciar la tranquilidad que suponía, en el lugar, no tener ni un solo vehículo a motor a la vista: su entonces novieta le pegó un bufido por la ocurrencia mientras el grupo se reía a carcajada batiente: estábamos casi todos de buen humor, pues recién salíamos de ver una buena película.

Gustó como digo a casi todos: una niña hacía mala cara y yo, curiosón y con ganas de palique (normal a la salida del cine) quise conocer porqué no le había gustado la película, y me dijo: ¡Es en blanco y negro!¡Si lo sé, no vengo! Intenté convencerla y hacerle ver las bondades de la película, hasta que me cortó el rollo diciéndome con rudeza: ¡lo que pasa es
que tú vas de aficionado del cine!

Me quedé con los ojos cruzados y el habla en suspenso por
que mi habitual timidez me privó de la diligencia necesaria para reponerme de la supuesta invectiva que en el fondo me llenaba de orgullo: ella no lo sabía, pero me acababa de definir como cinéfilo y yo no podía estar más de acuerdo: su intención fue mostrarse brusca y desabrida y logró que la dejara en paz con mi rollete entusiasta: siempre han sido pocas las ocasiones en que me he podido explayar a gusto hasta que hoy hace ya tres años inicié la aventura de este bloc de notas en el que puedo largar sobre cine sin cortapisas y encima con la suerte que hay quien, más cinéfilo que yo, se detiene un ratito a escucharme.

Así que, como celebración del inicio del cuarto año, espero que nadie se moleste si me permito explicar el porqué me gustó en su estreno y me sigue gustando, tantos años después, la primera película que ví de Mel Brooks, que a mediados de los setenta tuvo una conjunción artística con Gene Wilder y entre ambos dos no tuvieron otra ocurrencia que reformular, parodiándola, una historia de terror clásico, escribiendo, dirigiendo e interpretando la película que titularon Young Frankenstein (1974), conocida en España como El Jovencito Frankenstein.

Una parodia hecha muy en serio, que suele ser la mejor forma de hacer una buena comedia: tan en serio, que incluso se procuraron como atrezzo elementos que aparecen en las clásicas películas de terror que contaron, a principios del siglo pasado, las aventuras del Dr. Frankenstein y su criatura, escritas por Mary Shelley.

Y naturalmente, decidieron que la película debía rodarse en blanco y negro: en un blanco y negro avejentado, obra del excelente trabajo de Gerald Hirschfeld que consigue de inmediato transportarnos a las películas de los años treinta dando una pátina de cinéfila autenticidad a lo que se ofrece en pantalla, adornado y complementado además por la escenografía y el vestuario, porque Brooks y Wilder encaminan directamente su guión al corazón del cinéfilo y a su memoria que deberá estar despierta para recordar los originales y así entender sin problema las chanzas que los diálogos y situaciones presentan sin tregua ni descanso, porque los personajes mantienen una vis cómica todos y cada uno de ellos pero además las referencias cinéfilas o, si se quiere, remitencias a personajes cinematográficos archiconocidos, son constantes y objetivo de un humor en ocasiones picante pero casi siempre blanco y nunca ofensivo, guardando mucho las apariencias formales y elegantes, nada chabacanas, como huyendo adrede del humor tosco que en otras ocasiones se ha constituído en marca distintiva de Brooks.

La ambientación, como ya he apuntado, es muy cuidada, pero el plato fuerte sin duda son las interpretaciones de unos artistas que también se toman muy en serio su trabajo y de ahí la frescura y fuerza cómica de sus actuaciones, consiguiendo algunos de ellos resultar inolvidables: Gene Wilder como el joven Dr. Frankenstein, que reniega de su apellido, se hallará respaldado con una eficacia cómica inigualable por Marty Feldman como el ayudante Igor, y la entonces pizpireta y sexy Teri Garr incorpora a una pícara Inga que se estrenará como asistente de laboratorio del doctor, constituyendo un trío protagonista que se nos presenta por Brooks en apenas cinco minutos con gran eficacia.

Todos ellos vivirán en el castillo familiar de los Frankenstein bajo la mirada atenta de la grandísima secundaria Cloris Leachman que como Frau Blücher roba las escenas con limpieza gracias a su personaje de ama de llaves misteriosa y que parece saber mucho más de lo que aparenta.

La criatura renacida incorporada por Peter Boyle, a pesar de no hablar tiene sus buenas escenas, muy alejadas de lo que son las referencias clásicas y su encontronazo con la prometida del Dr., la estirada damisela Elizabeth, incorporada por Madeline Khan, tendrá algo de inusual y sorprendente sin abandonar el humor que caracterizará a esta película rodada con todos los medios posibles a su alcance y con la inteligencia y respeto al original aunque tomándose una buena distancia desmitificadora que puede resultar engañosa para algunos, ininteligible para otros, pero seguramente muy divertida para la mayoría de los espectadores, porque el guión está muy trabajado: es ágil y repleto de frases ingeniosas y situaciones cómicas, y en la dirección Mel Brooks consigue en mi opinión su obra más redonda como director, ya que sabe orquestar perfectamente todos los instrumentos a su alcance para conseguir una melodía inolvidable aun hoy, y me acabo de dar cuenta que ha pasado tanto tiempo desde que asistí a su estreno como el que había transcurrido desde el mismo hasta el de los clásicos que parodia: esperemos que ello no vaya a significar que se prepare un refrito, aunque bien es cierto que hace poco el propio Mel Brooks presentó -con escaso éxito- una comedia musical escénica inspirada en esta película que sin temor alguno me atrevo a recomendar como imperdible, porque aunque algunos gags puedan resultar conocidos, no dejarán -o no deberían- de ser vistos como los originales.

Dedicada esta reseña a todos cuantos han pasado por este bloc de notas en sus tres años de existencia y especialmente a quienes, además, se detienen y dejan un comentario. Gracias.





33 comentaris :

  1. Muchísimas gracias, compa Josep, por la dedicatoria (en la pequeña parte que me toca), pero muchísimas gracias más todavía por todo aquello que, en estos tres años, nos has enseñado y regalado. No de cine, que ha sido mucho, pero, al fin y al cabo, es algo de poca trascendencia, un espectáculo de barraca de feria; sino de tu condición de buena gente. Eso sí es importante, eso sí cuenta, de verdad. Y con ello espero que podamos contar durante muchísimos años más.

    Sobre la peli... La ví en la tele hace ya bastante tiempo y no guardo mucha memoria de ella; eso sí, recuerdo con viveza, por lo mucho que me impactó, la muy especial textura de su blanco y negro, algo que no había visto nunca antes. Ah, y una batallita relativa al momento de su estreno en pantalla grande en España, en el año 74. Yo tenía sólo 10 añitos, pero compraba con asiduidad prensa deportiva (el As, para ser más precisos); y me dejaba alucinado la cantidad de semanas (muchas, muchísimas, me resultaría curioso e interesante disponer del dato exacto) que esta peli (junto con Serpico, que protagonizaba Al Pacino) se tiró en cartelera. Llegué a pensar que se debía tratar de un error tipográfico, que a alguien se le debía haberr olvidado retirar la plancha del anuncio. En fin...

    Un fuerte abrazo y buen (y caluroso) día.

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  2. Gracias a ti, Josep, por estos tres años, por el cuarto y por los que vendrán. Tal como está el patio, con la devoción por lo efímero, recordar, recuperar cierta memoria sentimental del cine, resulta imprescindible para muchos de nosotros. Y qué mejor que hacerlo aquí, con alguien que sabe tanto y con gente que aporta tanto...

    La película es de mis comedias favoritas, de esas que te permiten la complicidad con hermano o amigos de repetir y recordar así pasen los años pasajes y fragmentos enteros de diálogo. Es cine que forma parte ya de esa memoria sentimental de la que hablo, que es la que nos hace a nosotros mismos. Como este blog.

    Un abrazo y enhorabuena

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  3. Hasta emocionado estoy. Gracias Josep por el regalo de tu presencia constante.

    La película te gusta (nos gusta) porque es buena. ¿Fácil, verdad? Pero es que es así. Nos gusta lo que tiene calidad y la calidad es fácilmente reconocible entre tanta mediocridad.

    Sin embargo soy consciente de una cosa. Yo, que en el setenta y cinco aun no estaba preparado para ver buen cine, (es lo que tienen los 7 años) he visto y disfrutado de esta película, una vez ha sido acuñada con el marchamo de "clasico". Qué quiero decir con esto; pues sencillamente, que hoy no sería una película a la que iría ver sin una previa y expresa recomendación pues, de inicio, los encargados del proyecto no me merecerían mayor atención que la que de entrada me merecen los cómicos que Hooliwood suele proponerme.

    Un abrazo y felicidades.

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  4. Yo prácticamente acabo de llegar a este bloc y sólo comento de vez en cuando, así que me quedo con un trocito muy muy muy pequeñito de la dedicatoria ;-)
    De todas formas, quienes te tenemos que dar las gracias somos nosotros por compartir tus experiencias y tus conocimientos. Y, sobre todo, por la humildad y la humanidad que transmites en cada uno de tus comentarios. Y esto, como decían arriba, es lo que al final importa.
    Seguro que en este cuarto año que empiezas nos sigues haciendo disfrutar tanto como hasta ahora. Y aquí seguiremos leyéndote y dándote la paliza de vez en cuando...

    Respecto a la película. Yo no la pude ver en su estreno. Me fue imposible porque aún no era persona (ni nada, por otra parte) jajaja.
    Por tanto, tuvieron que pasar unos añitos. La recuerdo muy divertida, pero la verdad es que la tengo bastante olvidada. Puede ser buen momento para volverla a ver y así celebrar tu cumpleaños de bloc.

    Un abrazo para ti y otro para Llamp (que seguro que te ayuda en esta aventura).

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  5. Muchas gracias, Manuel, padrino bloguero mío, por tu continuidad en este bloc desde el primer día, animándome al invento.

    Esta película fue en su momento un auténtico boom, así que los anuncios en los periódicos no eran ningún error: también a mí me gustaría saber la cifra y, ahora que lo pienso, quizás tirando de hemeroteca virtual pueda hallarse información: como sea, su repercusión fue enorme y propició el estreno en España de otras dos películas de Brooks: Silla de Montar Calientes y Las Doce Sillas, ambas anteriores a la que hoy comentamos en fecha de rodaje y estreno en los U.S.A.

    Un abrazo.

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  6. Muchas gracias, Alfredo, por tus visitas y comentarios siempre acertados: es cierto que puede que en el bloguerío, con gente como tú y yo en menor medida, algunos -quizás bastantes- hallen retazos de un cine que está oculto en las muchas prisas actuales con una industria dedicada al consumo rápido.

    Esta película, como ocurre con otras, permanece en el recuerdo y logra unir a quienes la han visto aunque sea en diferentes épocas, porque algunas escenas quedan grabadas con la risa interna, esa que nace y permanece en el corazón.

    Un abrazo.

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  7. Muchas gracias Raúl, por compartir esa mś que afición casi adicción por el cine: esa facilidad que apuntas es le verdad de Perogrullo, tan sencilla y a la vez tan difícil de hallar, porque como muy bien añades, la calidad hoy es más reconocible en comparación.

    He de confesarte que me hallo en tu caso: a día de hoy, la desconfianza hacia las comedias norteamericanas ha crecido de tal forma que por anticipado siento la necesidad de huir de ellas y antes, a mediados de los setenta, en otra época tan distinta, las buscábamos para hallar un hálito de libertad y diversión menos reprimida.

    Ya ves...

    Un abrazo.

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  8. La dedicatoria, querida Supercinexín, se extiende a todos por igual: me siento agradecido a todos, porque disponer de la ocasión de comentar una película, con oyentes, es un lujo para el cinéfilo que desea soltar su rollete y si encima alguien responde, ya es la repanocha, estemos o no de acuerdo, que eso tanto da.

    Muchas gracias por pasarlo bien por aquí: si no tuviste ocasión de ver esta película en su estreno, suerte para tí, porque te quedarán muchas más por estrenar y si con ocasión de estas cuatro letras te decides a verla de nuevo, espero que su buen humor te haga pasar de nuevo un rato excelente.

    Mi amigo Llamp me ayuda, no cabe duda, porque mis paseos con él suelen ser mi laboratorio de ideas e inspiración.... ;-)

    Un abrazo.

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  9. El dia que descubrí este blog tuyo y tu especial forma de criticar-triturar o por el contrario alabar y poner en su glorioso lugar peliculas y peliculas que todos nosotros hemos visto en una u otra época, en el cine en la tele o donde sea me dije:¡ Elena has encontrado El Blog de Cine, con mayúsculas ! ( ¡ Ah perdón que soy Milady Abril, y eso me encanta! )..
    Y de ésta peli te diré que la disfruté mucho es más a veces hacemos 'coñas' con eso del jovencito FranKistin...
    Enhorabuena por todo éste tiempo ( que yo me perdí y ahora recupero y me pongo al dia )y no lo dejes ¡ porfi porfi porfi ..!!

    Un abrazo :-))

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  10. ¡Qué recuerdos, Josep! Era muy joven, pero me deslumbró la película y me reí como una loca con ella, de tal manera que fui a la caza y captura de las demás películas del tandem Brooks/Wilder, pero ninguna estuvo al nivel de ésta. Todo un modelo de cómo puede hacerse una parodia con talento, humor y -sobre todo- mucho respeto y cariño por el original

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  11. Gracias por tu dedicatoria (es un detallazo). Yo no te sigo desde hace mucho, la verdad... Pero desde que descubrí tu blog, no me pierdo una entrada (y si tengo tiempo, iré poniéndome con las viejas). No te voy a repetir lo que ya te he dicho más de una vez, así que mejor lo dejo, pero bueno, ya sabes qué es lo mejor del blog para mí.
    De todas formas, sales con una dedicatoria tan emotiva que ya a uno se le olvida lo que has dicho de la peli. Peli que me encanta. Tenías que haber mencionado el "homenaje" al número de Astaire, que a mí me parece también muy divertido. Sí. Una película de humor (o parodia) sale bien cuando está hecha de forma seria. Coincido en que tal vez es la mejor de Mel (de las que he visto).. y que luego se tomó demasiado a broma su cine.
    Un abrazo.

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  12. Por cierto.. ¿sigues siendo amigo de aquella chica? ¿Es seguidora de tu blog y se ha vuelto "aficionada al cine? (ja,ja)

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  13. Pues no sé cómo llegué aquí, no creo que haga un año todavía, y ya es como parte integrante de cualquier día.

    Así que muchas gracias por esa pequeña parte de la dedicatoria que me toca, pero creo que más bien las gracias te las debemos a ti. Como comentaba el otro día con alguien de los que ya ha comentado un poco más arriba, en tu blog no sólo encontramos al cinéfilo, sino también a una persona humilde y generosa, que apunta directamente al corazón de todos los aficionados al mejor cine.

    Y por cierto, la película: un gustazo. Provocó la primera vez que la vi (hace ya unos añitos, ya) un dolor de mandíbulas importante. Y no son pocas las revisiones de este film donde la conjugación del humor con la inteligencia quedó bien patente en todos los elementos que has mencionado.

    Un abrazo.

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  14. Venimos porque en tu casa se está bien y no creas que eso es fácil. Nos entretienes y entretener con calidad y argumentos no te creas que es fácil.

    Y esto me viene bien para comentar lo de la película, me entretuvo y más, me hizo reir, y puedo asegurarte que muy pocas películas me han hecho reir a conciencia.

    Una abraçaada

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  15. Y nada de a por el cuarto! A por el quinto, el sexto, séptimo, etc...

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  16. Eso que me dices de criticar-triturar me ha llegado al alma, Milady April, porque lo cierto es que trato de desmenuzar los porqués: en la película de hoy, desmenuzarla es un placer, porque los gags son continuos y el peligro que uno corre es acabar contando la película y no me extraña que, vista, se recuerde al cabo del tiempo y sirva para bromas privadas.

    Y no: de momento, no pienso dejarlo, porque me divierto muchísimo y me parece increíble.. ;-)

    Besos.

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  17. Muy cierto, Alicia: esta película podría perfectamente presentarse como modélica en su efectividad paródica basada en el respeto y cariño por el original, amén de una oportuna contención y elegancia: las otras de Brooks son un pelín más alocadas (alguna mucho) y ya no son lo mismo.

    Besos.

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  18. Lo menos que puedo, David, es mostrarme agradecido a quienes participan en este bloc de notas: ya te lo he dicho varias veces (jajaja), así que no vayamos a repetirnos.. ;-)

    Buen apunte el del homenaje a Astaire con ese claqué: tampoco pretendía desgranar todas las escenas cómicas ni desvelar casi nada, porque siempre hay quien no ha tenido la oportunidad de ver la película, aunque sea famosa como ésta: soy consciente que no todos la habrán visto en el cine y en la tele tampoco es que sean proclives a ofrecerla en condiciones.

    (Del ciego ni hablamos, pues) ;-)

    La chica aquella la veo de vez en cuando pero no creo que se haya aficionado al cine, porque se casó con un fanático del gore más puro y tremendo: seguro que no se acuerda de la anécdota y, desde luego, ni idea que yo pueda escribir nada de nada... ;-)

    Un abrazo.

    p.d.: Y poco a poco, y buena letra, que se dice...

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  19. Muchas gracias, Gourmet, por la gentileza y por pasarte por aquí sintiéndote como en casa.

    Lo del dolor de mandíbulas se me tenía que haber ocurrido a mí, porque es leerte y acordarme que se me quedó la "juntura" agotada, sí, de la risa continua, y de las carcajadas espontáneas al recordar luego alguna escena, como cuando Igor le arrea un mordisco al zorro plateado que lleva Elizabeth.. jajaja...

    Es un placer añadido compartir momentos tan divertidos...

    Un abrazo.

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  20. Si consigo entretener, Alma, en buena parte será porque tengo la suerte de disponer de unos lectores amables y dispuestos a no buscar defectos ni peleas; muchas gracias por el piropo implícito relativo a una calidad que no estoy seguro de obtener pero sí de buscar y aunque no sea fácil, sí es muy divertido.

    Esta película hace reir, Alma, buscando la complicidad del espectador, hurgando en su memoria e inteligencia y sazonándolo todo con un poquito de sal y pimienta, y claro, como siempre, el humor que sale del cerebro perdura más que el que sale del vientre...

    Una abraçada.

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  21. Pues muchas felicidades. Amigo Josep, has conseguido reavivar mis recuerdos de esta peli, que también a mí me parece inolvidable. ¿Cómo se llamaba ese cine de la calle Balmes?....¿Era en esa calle, o en otra adyacente? Quiero recordar que en mi último viaje a Barcelona, hace ya unos cuantos años ví ahí "El Pianista" de Polanski. Supongo que ya no existirá.
    Sin embargo "The Young Frankenstein" fue una de las últimas pelis que vi en Londres, justo en invierno del 75 Lola y yo regresabamos a España.
    ¡Dios, cómo pasa el tiempo, yo también estoy próximo a cumplir cuatro años de blog¡...Una gozada, compañero.
    Un abrazote.

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  22. ¡Te había dejado el comentario y no sé que diablos he tocado que se me ha borrado. Y eso que te decía que voy fatal de tiempo y no he podido leer tus últimas, dos entradas, pero que las leeré. Te decía también que el Jovencito Frankestein fue objeto de muchas conversaciones con amigos que alabábamos los diálogos (impagables) la interpretación, dirección, ambientación y por supuesto el blanco y negro...
    La peli está todavía en casa en VHS y se vio con frecuencia y siempre la hemos encontrado fresca, como el primer día y hemos sonreído con esos diálogos...También creo que te comentaba ( lo que se ha borrado) que mi hija, cinéfila, tiene especial predilección por por esta película en blanco y negro,y eso a pesar de su edad.
    ¿Seguiras escribiendo,verdad?
    Un beso

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  23. Pues muchas gracias, Antonio: si no recuerdo mal, el estreno lo vimos en el Rex, en la Gran Vía y al salir, andando y cruzar Balmes fue cuando aquel se tiró al suelo... ;-)

    Esta película supongo que resulta inolvidable a casi todos los que se han reído con sus ocurrencias geniales...

    Un abrazo.

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  24. Parece que estos días blogger vuelve a hacer de las suyas, Camy, sí que no me extraña nada referente a los comentarios.

    No me extraña lo que te ocurre también a tí con esta película, porque sus variados aspectos dan para recordarla largo y tendido y aprovechar para echar unas risas: que tu hija siendo cinéfila la aprecie, no puede extrañarme, tenga la edad que tenga, porque evidentemente tiene buen gusto... ;-)

    Espero seguir, sí, mientras tenga ideas que exponer...

    Besos.

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  25. Aquí el servicio de información al amable lector:

    Consultada la hemeroteca para satisfacer las dudas de Manuel, consta que el Jovencito Frankenstein se estrenó en Barcelona el
    14 de mayo de 1975
    y al parecer estuvo en cartel por lo menos hasta el día
    8 de noviembre de 1975


    Si se miran los enlaces, a alguien le parecerá envidiable la cartelera barcelonesa de aquel tiempo: para que luego denigren los setenta como época de poco cine...

    Un abrazo.

    ResponElimina
  26. Qué curros te pegas, compa, para satisfacer curiosidades. La prensa que yo "controlaba" era de Madrid, pero ya veo que en Barcelona también se "alargó" la cosa. Supongo que eran tendencias que se daban más antaño, la de pelis que se eternizaban en cartelera. Recuerdo, por ejemplo, que En busca del arca perdida (año 81) estuvo más de un año en cartelera ¡¡¡en Sevilla!!!;o El bosque animado, de Cuerda, que estuvo cerca de dos años en Madrid. Hoy día, incluso un megaexitazo tipo Avatar es complicado que vaya más allá de un par de meses. En fin...

    Un abrazo y buen fin de semana.

    ResponElimina
  27. Dicen que no hay quinto malo, yo lo digo por el comentario, porque lo de los toros, cuernos y demás creo que no.

    Empiezo, nuevamente y diferente día, a lo mejor cuela.

    Hola, cinéfilo, en verdad que lo eres y muy grande -olvidemos el tamaño ahora-.:-)

    El primer y segun día me entretuve comentando la peli, me parto todavía con ella, dicho esto y remarcadooo.

    Ahora paso a felicitarte por los tres añitos, qué chiquitín ¿no? jejeje, y espero que sigas otros cienes más. Por tu bien, por el nuestro, por mí, que disfruto con los post, además sería síntoma de una excelente salud y yo me alegraría todavía más.

    Un besazo

    ResponElimina
  28. Qué menos, Manuel, qué menos...

    Así a bote pronto, yo diría que la estancia de algunas películas en cartelera se debía a varios factores -que habría que comprobar con calma- y uno de ellos, sin duda, es la calidad intrínseca de las películas; o dicho de otro modo, meter en una balanza Avatar y la presente, es un resultado cantado.

    Mira, creo que esto daría para una entradita breve... ;-)

    Un abrazo.

    ResponElimina
  29. Muchas gracias, Blanca, por todo: por los piropos y por los buenos deseos.

    Mantener el buen humor es primordial y saber reirse con una película como esta, ya vista, tiene origen tanto en la bondad de la película -que la tiene, indiscutible- como en la postura del espectador, dispuesto a disfrutarla de nuevo, aumentando la complicidad. ;-)

    Besos.

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  30. Esa película la he regalado a un par de personas o tres. Siempre que la veo, me encanta.

    Y, aunque algo tarde, FELICIDADES JOSEP!!!! por estos tres años de estupendo trabajo. Y que sepas que al felicitarte a tí me felicito yo, por haber encontrado tu blog.

    Besos.

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  31. Bellamente escrito tu escrito se envuelve de palabras

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  32. Tú sí que sabes, Susy, querida, porque regalar esta película es acertar siempre y la persona obsequiada seguro que te recuerda con más agrado.

    Felicitémonos todos, vosotros por estar ahí y yo porque estáis ahí dándome ánimos para seguir.

    Besos.

    ResponElimina
  33. Muchas gracias, Mucha: me alegro verte de nuevo por aquí.

    Besos.

    ResponElimina

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