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dilluns, 11 d’octubre de 2010

MM 41 Memorias de una Geisha




No acabó de convencerme demasiado la película que Rob Marshall dirigió en 2005 adaptando a la pantalla la novela Memorias de una geisha, que se erigió en un superventas y alcanzó una fama quizás desproporcionada a sus méritos literarios. como ya dejé escrito hace un tiempo aquí, pero ello no quita que me quedara gratamente impresionado por una escena musical en la que la protagonista se presenta en sociedad, por así decirlo, y lo hace ejecutando la denominada Danza de la nieve

Ignoro si la música y la forma son respetuosas con el arte nipón, pero el resultado me encanta.

¿Y a ustedes, qué les parece?







19 comentaris :

  1. Ya he visto un par de veces la escena. Quiero decir que he visto la peli dos veces y he leído igualmente la novela.
    Concretamente esa escena es bastante buena, realmente espectacular. No importa para nada que sea respetuosa o no con el arte nipón, es buena y punto.
    la peli en su totalidad me entretuvo y eso ya es algo. La novela no deja de ser un bestseller para leer durante un largo viaje en avión y despues donarla a una de esas librerías de saldo de alguna ONG.
    ¿No te tomas el puente? Podrías haber aprovechado los cuatro días y venirte a G.C., nos está haciendo un tiempo magnífico. Hoy, como pleno verano, pero sin agobio de calor.
    Un abrazote-

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  2. Yo no la vi. Tengo un prejuicio con las adaptaciones cinematográficas de los bestsellers, que tendré que hacérmela mirar.
    La escena, visualmente es muy potente, sí. Pero...
    Tampoco daría yo mucho por lo del respeto a las tradiciones.
    Abrazos.

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  3. No leí la novela pero la película me gustó. Esta escena no la recordaba pero es maravillosa.

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  4. Yo ni he visto la peli, ni he leído la novela, pero la escena me ha gustado, lo reconozco. Lo que pasa es que no vas a opinar sobre una peli sólo por una escena... ni por dos o tres, por muy buenas que sean.
    Un saludo.

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  5. Te he dejado un comentario en la entrada anterior sobre la peli. Ahora solo queda decir que el baile, la escena en si misma es estupenda, responda o no al protocolo nipón... Esas caras orientales tan contenidas no pueden disimular el efecto que les causa la intensidad que le pone Sayuri..¡ tanta represión tiene que salir en algún momento!!
    Arigató Mr. Holmes. Irene A.

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  6. Ya me sorprende, Antonio, que hayas visto la película dos veces: ¿estás seguro que no hubo ninguna siestecilla de por en medio?

    La escena de la danza seguro que la disfrutó Marshall a tope: cuando la vi en el cine, me sorprendió muchísimo. Tiene fuerza.

    Aprovecha el buen tiempo, porque aquí andamos mirando el cauce del río y la cosa está fea...

    Un abrazo.

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  7. Ese prejuicio que tú tienes, Raúl, lo comparto en buena medida: la diferencia es que solo tengo un cine en mi pueblo y claro, en ocasiones uno va porque ya tiene "mono", ya me entiendes...

    Un abrazo.

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  8. Ya ves, "sé de cine", de la película, lo que más recuerdo es precisamente esta escena... :-)

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  9. Es que la gente desmemoriada, David, como yo mismo, no alcanzamos a retener en la memoria toda una película entera, y por eso recordamos únicamente algunas escenas, aunque es cierto que una película gusta por el conjunto, por "el todo", que se dice...

    Pero hoy toca "momentos musicales", así que nos dejamos de películas y centramos la vista en unos segundillos apreciables... de alguna película buena o mala, según.

    Saludos.

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  10. Te veo muy perspicaz, Milady, apreciando a esos buenísimos intérpretes orientales que saben estar completando con su emoción contenida la fuerza de la danza.
    Nos vemos en el pasado, querida Irene A.

    Besos.

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  11. Como no he visto la peli. No se porqué, pero es de esas películas que no me ha atraido nunca, pero como lo musical si, enseguida me pongo a ver el vídeo.

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  12. Me encanta si. Al menos si coincide con la estética japonesa de nuestras retinas occidentales, correcta o no.

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  13. Supongo que tienes razón, Alma, cuando precisas como punto de referencia nuestras retinas para apreciar la escena, que me gusta, pero me mantiene esa duda relativa a qué diría caso de ser yo japonés...

    Una abraçada.

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  14. Aquí otro, compa Josep, que no ha visto la peli, pero a quien la escena que nos regalas le ha gustado bastante, es verdaderamente muy hermosa. En cuanto a su posible fidelidad a la tradición nipona, me temo que, como suele ser habitual en estos casos, será tanta como mi parecido físico a Brad Pitt. Más o menos...

    Un fuerte abrazo y buen día.

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  15. Me pareció una película tan sosa y ramplona que jamás pensé que pudiera contener algo bueno. Me obligas a mirarla con otros ojos, pero sin poder olvidar a qué bodrio pertenece (aunque no tanto como el libro, que abandoné en la página cincuenta), ni así la salvo...
    Saludos.

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  16. Josep leí el libro y no me entusiasmó. Tampoco lo recomendé. Debo de reconocer sin embargo, que la infancia y los primeros años, la adolescencia,de la niña en su camino a convertirse en Geisha, la descripción del barrio, etc, atrajo mi atención,también capto mi atención la descripción de los diversos kimonos que con el "cargo" van luciendo las geishas, colores, telas, dibujos, la relación con las diferentes estaciones del año...y poco más. Luego la influencia norteamericana en sus recuerdos creo que pierden realidad, además ¿Fue el libro escrito por ella misma ? ahora dudo. La película no la quise ver pero eso me pasa con todas aquéllas que he leído antes el libro. Luego, supe, escuche comentarios de que era bastante peor que floja.
    En cuanto a la danza de la nieves, estéticamente está muy bien, más ignoro si está o no influenciada por otra cultura. No sé porqué pero creo que no es muy fiel a la cultura nipona.
    Un beso

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  17. Pues si tú lo dices, Manuel, habrá que tomarlo por cierto: digo lo del parecido con el amigo Brad, sin poner en duda tus conocimientos del arte escénico nipón, claro, que serán superiores a los míos, inexistentes... ;-)

    Como sea, celebro que la escena te haya gustado.

    Un abrazo.

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  18. No creo, Alfredo, que merezca la película una revisión, habiendo tantas por repetir y tantas otras por descubrir; supongo que en todas siempre hay algo rescatable, más o menos...

    Yo es que con el libro ya no me atreví, directamente...

    Saludos.

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  19. Me alegra mucho tu comentario, Camy, porque me aclara lo que suponía respecto a los kimonos: en la película se los alaba mucho, pero no son ni mucho menos espléndidos.

    Debo decirte que no confíes en tu idea de rechazar adaptaciones de libros a la pantalla, porque en ocasiones un libro entretenido da pie a una gran película (verbigracia, El Padrino) y novelas flojitas también sustentan enormes películas: Rebeca y Los Pájaros...

    Claro que suelen ser excepciones....

    Besos.

    ResponElimina

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