
Se ha ido. Después de perder la batalla, se ha ido. Ha ganado el cáncer. El maldito cáncer.
Pero uno, que jamás fue asiduo a las discotecas, siente que algo se parte en el alma cuando se entera que Donna Summer acaba de fallecer, a unos jóvenes sesenta y tres años, ella, que fue capaz de poner a mover el esqueleto a cientos de miles de jóvenes que ya lo eran en los años setenta del siglo pasado.
Podría insertar muchos vídeos de canciones suyas, de temas que pertenecen a la historia personal de más de uno, pero prefiero dejar mi preferido, aquella demostración de voz potente, bien cuidada y educada que llamó a su lado nada menos que a la Streisand, para proclamar, por si hubiera duda, que no debía haber más lágrimas, que ya era bastante:
Aquí está la letra de la canción.
Está lloviendo, está diluviando
Mi vida sentimental me aburre hasta llorar
Después de todos estos años
No luce el sol, no brilla la luna,
No hay encanto, ni signos de romance
Lo nuestro ya no tiene arreglo
Siempre soñé que encontraba al amante perfecto, Pero resultó ser como cualquier otro hombre. Nuestro amor, nuestro amor.
Llueve (llueve)
Diluvia (diluvia)
Ya no tenemos nada que hacer aquí
Y no malgastaremos ni una lágrima más
Si has tenido suficiente
No aguantes sus cosas,
No lo hagas
Si ya te has hartado
Lárgate
Puedes hacerlo
Dile que se largue
No hay nada de qué hablar
Dale su abrigo y enséñale la puerta
Mírale a los ojos y díselo gritando
Basta es basta es basta
No puedo seguir así, no puedo, ya no más
Basta es basta es basta
Le quiero fuera, quiero que salga por esa puerta
Basta es basta
Si has llegado al límite
No finjas que todo está bien
Cuando ha terminado (ha terminado)
Si ya no hay sentimientos
No lo pienses dos veces, muévete
Supéralo (supéralo, supéralo)
Dile que se largue, dilo claro, suéltalo
Basta es basta es basta
No puedo seguir así, no puedo, ya no más
Basta es basta es basta
Le quiero fuera, quiero que salga por esa puerta
Basta es basta
Siempre soñé que encontraba al amante perfecto, Pero resultó ser como cualquier otro
Nuestro amor (falló desde el principio)
Nuestro amor (debí haber escuchado a mi corazón) Nuestro amor (nos alejaba)
Basta es basta es basta
No puedo seguir así, no puedo, ya no más
Basta es basta es basta
Le quiero fuera, quiero que salga por esa puerta
Basta es basta
No más lágrimas (no más lágrimas)
No más lágrimas (no más lágrimas)
No más lágrimas (no más lágrimas)
No más lágrimas (no más lágrimas)
Basta es basta es basta, Basta es basta es basta; Basta es basta es basta
Estoy harta, tú estás harta, él está harto
Basta es basta es basta, Basta es basta es basta
es basta
Estoy harta, tú estás harta, él está harto
Siempre soñé que encontraba al amante perfecto, Pero resultó ser como cualquier otro
No tuve suerte desde el principio
Debí haber escuchado a mi corazón
que nos alejaba
Basta es basta es basta
No puedo seguir, no puedo seguir, ya más
Basta es basta es basta
Le quiero fuera, quiero que salga por esa puerta
Adiós señor, adiós, adiós señor
Adiós cariño
Llueve, diluvia
Ya no nos queda nada
Y no malgastaremos ni una lágrima más
No más lágrimas
Basta es basta es basta, Basta es basta es basta, es basta, es basta es basta ES ¡BASTA!
Para mí, Donna sigue siendo aquella bella mujer sentada en una luna de papel.
Aunque el artículo sea antiguo, puedes dejar tu opinión: se reciben y se leen todas.
No soy mucho de música de baile (en materia de bailoteo tengo dos pies izquierdos, razón por la que siempre he rechazado su música y sus convulsiones asociadas), pero quién no ha escuchado alguna vez, y no pocas en el cine, sus tonadillas... De cuando la música de baile todavía era música, no un cajón con botones.
ResponEliminaDEP.
Un abrazo
A finales de los setenta y principios de los ochenta, en cualquier disco, era empezar cualquier canción suya y salir todas las niñas a mover el esqueleto, Alfredo, y algunos tíos se quedaban vigilando los cubatas.... :-)
EliminaUn abrazo.
Yo soy poco de homenajes póstumos. En cualquier caso, cuando muere un creador, un artista, siempre es motivo de duelo.
ResponEliminaEn este caso, además, Raúl, una artista seria, poco dada a populismos fáciles y dotada de talento.
EliminaUn abrazo.
Pues una pena, aunque yo no seguía nada a esta mujer...
ResponEliminaVengo aquí desde tu círculo, por cierto...
Este tema está bien, y aunque nunca he sido muy de discotecas, también recuerdo ciertos temas de Donna Summer que me gustaban (el de ella trabaja duro para ganar pelas). Luego pasaré a leer la entrada de Peter.
Un abrazo
Tampoco yo he sido uy de discos, David, pero por cuestión de época sí he escuchado mucho durante un tiempo a la Summer, pues sonaba en la radio casi a diario dada su enorme popularidad.
EliminaUn abrazo.
El vídeo de la luna de papel no lo puedo ver. Lamentablemente esa enfermedad termina siendo implacable. Pero ahí qiueda su música disco y su voz que sonarán mucho tiempo. No era mi cantante favorita,la verdad, pero no lo hacía nada mal. Y en esa canción además supo acompañarse muy bien. Hacía mucho tiempo que escuchaba esa canción. Un saludo
ResponEliminaLo de luna de papel, Víctor, es un enlace a una entrada de este bloc, dedicada a Paper Moon, en la que se explica un poco el porqué de esa foto, como referencia básica.
EliminaDonna fue la reina de la música disco durante casi una década y mal que nos pese cantantes con mucha menos voz y más ambición, como Madonna, la fueron arrinconando...
Un abrazo.
Pues yo sí, compa JOSEP; muy torpe y chapuceramente, desde luego, y con escaso éxito de 'público' (al fin y al cabo, en su momento de máximo apogeo, yo era un auténtico pipiolo quinceañero…), pero sí que me pegué mis buenas palizas de bailoteo con las coplillas de esta señora, que, efectivamente, nos ha dejado demasiado pronto. Descanse en paz…
ResponEliminaUn fuerte abrazo y buen fin de semana.
Es que los ritmos que manejaba Donna Summer eran altamente contagiosos, Manuel, por lo que no me extraña que, no teniendo edad de guarda cubatas, te lanzaras a la pista a marcarte unos bailoteos, que siempre resulta un ejercicio muy gratificante, vaya que sí.
EliminaDesde luego, sesenta y tres años, hoy en día, no es edad para largarse... :-(
Un abrazo.
A mi sí me va el bailoteo y he de decir que sola o acompañada ( sin falsa modestia ni falso orgullo) no se me dá mal jeje
ResponEliminaPero lo que aquí venimos a recordar es a otra mujer de la música que se nos va..sea que uno bailotee o simplemente cante en la ducha sus notas son muy alegrees y pegadizas.
Has subido un video con una de las voces más grandes y ahí te doy la razón fué un gran éxito.
Pero con su Last Dance conquistó a medio mundo y le puso a bailar. ¡Valga una sonrisa por la gente que hace felices a otros !
Y que descanse en paz..:-)
Besos. Milady bailando en su honor
Haces lo mejor que se debe, Milady, si te agitas con gracia al son de su música, en este caso compartida con otra gran cantante: hay por ahí otras versiones de la misma canción, pero no es lo mismo: no en vano ambas disponían de unas tonalidades y una potencia poco frecuentes y además, ahora que la he vuelto a escuchar repetidamente, me doy cuenta de lo muy bien grabada que está...
EliminaBesos.
Una bonita canción, donde la Summer no desfallece al lado del portentoso vozarrón de la Streisand.
ResponEliminaMis dos pies nunca bailaron en una discoteca, así que me quedo también con su perfil tumbado en la luna.
Saludos, Josep
Es que, Enrique, la Summer tenía una buena voz de mezzo soprano y una muy buena técnica, así que el invento de juntar a esas dos, que a primeras chocaba muchísimo, acabó por sorprender y por llenar las pistas de baile y las ondas herzianas....
EliminaAdemás, como adviertes, su estampa era un puntazo...
Un abrazo.
A mí me gustaba mucho. El tema elegido muy bueno, dos grandes voces.
ResponEliminaYo seguiré bailando con ella.
Besos!
Ahí está, Blanca, la diferencia: en que seguirás bailando con ella y de ese modo permanecerá en tu memoria...
EliminaBesos.
Con y sin, Josep. ;))
ResponEliminaBesote!