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dilluns, 25 d’agost de 2008

Blandengue






Paul Haggis es un hombre de cine, no hay duda: escritor, guionista, productor y hasta director de cine con cuatro premios Oscar en su bidé, afrontó el año pasado una historia de Mark Boal que el mismo Haggis guionizó y dirigió, una historia que nos habla de la actual situación de guerra en Iraq.

Titulada con un nombre de reminiscencias bíblicas, En el Valle de
Elah (In the Valley of Elah, 2007), es una película que se refiere constantemente al conflicto iraquí pero no exactamente una película bélica, ya que las acciones de guerra que veremos son simples recuerdos almacenados como vídeos en el teléfono móvil del soldado de primera Mike "Doc" Deerfield, que ha desaparecido a la vuelta de Iraq, no habiendo regresado a su base en los Estados unidos.

Su padre, un encallecido ex-sargento de la policía militar, Hank Deerfield (
Tommy Lee Jones ), decidirá ir en su búsqueda y, llegado a la base, a los pocos días se le notifica que su hijo ha sido asesinado, descuartizado y quemados sus restos. Hank encontrará el teléfono móvil de su hijo y visionará una y otra vez los vídeos grabados, en muy malas condiciones técnicas, con retazos apenas vistos y escuchados de sucesos presenciados por su fallecido hijo en Iraq. Se establece una pugna entre la policía militar y la civil para investigar los hechos del asesinato, pues los restos serán hallados en un terreno que casualmente ha sido recientemente adquirido por los militares, pero una detective, Emily Sanders (Charlize Teron ) ayudará a Hank en la investigación, al suponer que el asesinato se cometió en otro lugar y que sólo los restos fueron movidos a terreno militar.

La inveterada costumbre de los USA de iniciar guerras en países ajenos se observa desde luego de forma muy distinta en función de los ojos que miran. Muchas han sido las películas que han relatado experiencias traumáticas de los veteranos de vuelta de esas contiendas; referidas a la guerra del Vietnam, me vienen a la memoria, por ejemplo, El Regreso (Coming Home) y El Cazador (The Deer Hunter), ambas de 1978, donde se explora a fondo las repercusiones de la guerra en los soldados.

Hay una gran diferencia entre las citadas y la presente: en la guerra del Vietnam fueron muchísimos los estadounidenses que participaron sin otra elección y casos de rebeldía como el de Muhammad Alí fueron notables en la época. Hoy, el ejército de los USA es profesional y los que se alistan lo hacen porque quieren, bien por hallar un trabajo bien remunerado, bien porque les gusta la milicia o las armas, bien por la aventura, o por cualquier otra razón.

Para un europeo es muy interesante entretenerse un rato leyendo los mensajes que diversos usuarios han escrito en el foro de IMDB; la perspectiva desde el punto de vista estadounidense es variada, pero siempre, en cualquier caso, alejada de la mirada europea. Recomiendo mucho un vistazo al foro.

La propuesta de Haggis parece de entrada una crítica a fondo respecto a la intervención armada estadounidense en Iraq, máxime cuando ya es vox populi que las supuestas razones de su inicio han devenido en falsedades constatadas. La disputa entre el mundo civil, representado por ése ex-sargento que mantiene una ideología castrense ultraconservadora (se pone una camisa mojada al ver acercarse a la detective) y por la denostada detective Sanders -que recibe palos dialécticos y burlas de sus machistas compañeros- y el mundo militar, representado por el teniente kirklander, de inicio nos dará la sensación que por parte del estamento castrense se intenta ocultar las verdaderas razones y motivos del asesinato, sospecha alimentada por los maltrechos vídeos que iremos viendo de las actividades del difunto "Doc" en Iraq, llegando a la conclusión que éste vio en la contienda algo que no interesa se haga público, máxime cuando el espectador -europeo, por lo menos- ya está avisado acerca de los episodios de torturas y asesinatos cometidos por las huestes estadounidenses con total gratuidad y de forma atroz sobre prisioneros de todo tipo, objeto de las más aberrantes vejaciones por parte de los salvadores del mundo.

Pero no: lo que parecía una crítica sobre la ocupación de Iraq (podríamos discutir largo y tendido la diferencia entre ocupación y guerra), acaba por ser un meloso estudio del supuesto cambio de condición de quienes, heroicos soldados estadounidenses, cuando regresan a casa, se han convertido en seres totalmente distintos. Hank, soldado chapado a la antigua, ultraconservador, se queda pasmado al comprobar como su retoño ha hecho cosas que no imaginaba. Pero no se escandaliza nadie cuando uno de los compañeros de "Doc" asegura que la estancia en Iraq fue una pesadilla y que para él lo mejor sería que lanzaran sobre Iraq material suficiente para arrasar con todo: y nadie pestañea siquiera.

La presencia de una reconocida activista como Susan Sarandon como esposa de Hank y madre de los dos hijos que con él tuvo, ambos soldados profesionales y fallecidos (¡¿No me podrías haber dejado al menos uno de mis hijos?!) queda en agua de borrajas en una película bien desarrollada pero que se queda muy, pero que muy corta, en su crítica a una situación bélica impuesta por los USA, con algunas actitudes panfletarias decididamente contemplativas, sorprendentes por lo menos para este comentarista, a quien la última escena, con la bandera boca abajo, en señal de solicitud de ayuda, queda en mera anécdota que no salva el condescendiente mensaje de toda la historia, centrada en un supuesto cambio de personalidad sufrido por el combatiente que, no lo olvidemos, es un profesional que cobra y que no ha sido obligado por nadie a viajar a otro país para matar a otras personas.

Una propuesta decididamente blandengue que no resiste la comparación con las obras citadas del 78 y otras muchas más que seguramente aflorarán en la memoria del cinéfilo que haya tenido la paciencia de leer hasta aquí.




10 comentaris :

  1. Observo con gozo irreprimible que continuamos por la senda del desacuerdo. "En el valle de Elah" me parece una película excelente, la gran olvidada, quizás, de la última edición de los Oscars (incluso Almodóvar escribió en su momento un artículo en El País diciendo lo mismo). Menospreciarla en base a la superioridad, obvia, de "El cazador" o "El regreso" me parece una injusticia: creo que hay que juzgarla por sí sola. Y ese juicio no es justo si se reduce a su carga crítica, como si diéramos por sentado que cuanto más se critica una guerra mejor es el film. Y no es así. De todas maneras, la crítica de Haggis es muy poco exhibicionista y panfletaria, a travé de los ojos de un buen hombre (magistral Tommy Lee Jones) cargado de supuestas verdades simples, que a través de este viaje se da cuenta de que esas verdades ni son tan simples ni son tan verdades. Me pareció en su momento una película narrativamente impecable, que pasa de una película sobre un misterio militar a un análisis de cómo le cambia la vida a un participante de ese horror jerarquizado llamado guerra.

    Ya que hemos cogido carrerilla, podríamos hablar de Kubrick...

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  2. Apoyándote en el ex-empleado de Telefónica no me vas a impresionar, Marcbranches: prefiero tu criterio, aunque no estemos de acuerdo.

    Habrás observado que en mi comentario no hago mucha mención a los aspectos meramente cinematográficos o, por decirlo mejor, visuales, sobre los que nada objeto.

    Precisamente, y ahora voy a levantar más pullas, la comparo con esas dos porque visualmente tampoco me gustaron en su día y me siguen pareciendo del montón y aún así, mejores que ésta, porque lo que falla en la de hoy es el guión, no diría que flojo formalmente, pero sí de intención.

    Si quisiera compararla de forma ventajista lo haría con Apocalypse Now y ya ves que no lo hago; esto como ejemplo.

    No digo que cuanto más se critica una guerra mejor sea la película; no desde el punto de vista formal. Otro ejemplo: uno de los mejores documentales visto es el de Leni Riefensthal sobre los Juegos Olímpicos de Berlín, a pesar de su clara propaganda pro-nazi.

    Pero esto no es un documental, es una ficción, y Haggis no acaba de dar el golpe sobre la mesa, esa llamada de atención sobre lo que realmente está ocurriendo en Iraq.

    Como europeo, que los soldados USA acaben peor de como van, me trae sin cuidado: van porque quieren. Esa imagen del novato marine que llega a ocupar la taquilla de "Doc" no se puede entender como la de una oveja que va al matadero; va a un matadero, pero no como víctima.

    El cambio en la historia, que parece al principio querer incidir en lo que los USA están haciendo en Iraq, para acabar como un lamento por lo que les pasa a sus "heroicos" soldaditos, me parece deleznable. El guión, en este sentido, es cobarde. Blandengue.

    ¿Sabes que en USA se han censurado muchas de las imágenes de las tropelías que sus soldaditos cometen en aras a una imposición de una democracia liberadora?

    Cuando el cine pretende contener un mensaje político, debe tener las agallas de decir las verdades; y en este caso, las verdades, a este lado del Atlántico, son sobradamente conocidas.

    El personaje de Hank lo borda Tommy Lee Jones, como siempre. Aunque me gusta mucho más su interiorización del personaje del sheriff en No es País para Viejos.

    Un placer debatir contigo, sí. Gracias por decir lo que piensas.

    Saludos.

    p.d.: si te portas bien, en septiembre puede que por aquí hablemos de tu amigo Stanley... :-)

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  3. Siempre acaba saliendo la pobre de la Riefenstahl en este tipo de debates... Tú lo has dicho: esto no es un documental, es una ficción. Tengo la impresión de que estás criticando a Haggis por no ser todo lo crítico que tú serías, pero es su película. A mí me parece bien que trate de desviarse del habitual panfleto antibélico (que también los hay: se puede ser panfletario desde ambos lados, y nadie que me conozca me puede acusar de belicoso, yo que he sido insumiso a todo lo que oliese a caqui) y trate el problema de manera algo diferente y más intimista. No me parece que Haggis pretenda que los soldados sean héroes, sino víctimas de esa necedad llamda patriotismo, sea oficial o voluntario; hay muchos soldados que se apuntan porque es la única oportunidad que tienen de ser alguien, o eso creen. De todas maneras, ¿de verdad crees que es una película política? Yo creo que no, y diría que tú tampoco lo crees; por tanto, el mensaje político que le exiges no corresponde.

    ¿En septiembre, Stanley? La espera se me hará eterna.

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  4. Desde luego que Haggis ha hecho la película que ha querido; también es cierto que yo ni siquiera sabría hacerla como él; pero mi comentario (no me siento con fuerzas ni conocimientos para criticar) lo único que pretende, de forma subjetiva evidente, es poner de manifiesto que la película sí tiene una intención política: una intención que en los primeros dos tercios parece va a ser lo que se llama políticamente-incorrecta, y acaba siendo en realidad políticamente-correcta.

    Cuando una película se mete en berenjenales bélicos de la actualidad, forzosamente "es" política, ya que, no olvidemos, política es todo aquello que incumbe a la "polis" como conjunto de la ciudadanía: y esos hechos actuales que relata, porque siguen sucediendo, no pueden rehuir un contenido político.

    Es decir, no es que yo pretenda que sea una película con mensaje político; es que no puede evitar tal condición.

    Cierto es que yo quisiera que su mensaje fuera más incisivo: de ahí la adjetivación que le doy de blandengue.

    Saludos.


    p.d.: como veo que andas despistado con las fechas, te dejo un calendario

    Cuando te acabes el helado que aparece fotografiado, ya habrá llegado septiembre (u octubre, dependiendo de la intensidad de los lametazos...)

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  5. Sí, sí, ya sé que estamos casi en septiembre. Aún así, me reafirmo: la espera se me hará eterna...


    Lo de la intensidad de los lametazos me ha sonado un poco raro.

    Y con esto, doy por finalizada mi estancia en este post, que no me gusta acaparar protagonismo. Aunque lo merezca. Saludos.

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  6. No me digas, Marcbranches, que con lo que me costó averiguar como meter el enlace al calendario, ni siquiera te has molestado en verlo, para saber si el helado te iba a durar unos días o muchos más... ;-)

    Y muchas gracias por tus comentarios.

    Saludos.

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  7. Josep y Marbranches,

    muy interesante vuestro debate! Debo reconocer que coincido con la opinión de Marbranches, En el valle de Elah me parece un film infravalorado.

    Para mí el hecho de que Haggis no se moje en demasía no es malo... si no recuerdo mal se le criticó justamente lo contrario en Crash, así que a lo mejor en esta ocasión trató de ser más neutral en sus posiciones. Lo mejor de todo es que en EUA le critican por jugar con la banderita y aquí le tachamos de proyankee.

    Saludos!!

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  8. Celebro, Marchelo, que te haya parecido ese contraste de opiniones, aunque te pongas del lado equivocado... :-)

    Sacas a relucir Crash y he de decir que me gustó menos que la presente. Es curioso, pero los guiones que Haggis hizo para Eastwood tienen mucha más garra. ¿Será por la contribución del viejo Clint?

    Sí que es curiosa la distinta forma de ver la película en USA y en el resto del mundo. Dale un vistazo al foro de usuarios de IMDB, porque resulta aleccionador en ese sentido.

    Saludos.

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  9. mmm...Pues leída la entrada no sé qué decir porque no la he visto.
    Más allá de si te gustó o no, las pegas que le veas o la comparación con El cazador o El Regreso (que joder! creo que no he visto completa todavía) Víctor comentaba lo de que tampoco era tan importante que fuese Clint o Tommy Lee Jones. Hombre...yo creo que en este tipo de pelis, lo que si tiene mucha importancia es el guión... Depende cómo lo filme alguien y qué decida añadir, omitir, etc...saldrá una cosa u otra...como en este caso el director era el mismo guionista, no hay nada que decir...pero otras veces...anda que no habrá cambiado "la cosa" de cómo iba en principio a cómo acabó. Recuerdo aquella de "El juego de Hollywood" de Altman. "No Bruce Willis, no Julia Roberts. Y ella muere. Muere porque así es la vida". Y ahí estaba Hollywood para decirnos cómo tenía que ser el final. (Genial, por cierto).

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  10. Ah! Creo que me gusta más tu respuesta a marcbranches (y su comentario) que tu entrada...Pero eso no quiere decir que sean mejores los comentarios que la entrada... Es solo que tu comentario se acercaba más a una de tus entradas.

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