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dimecres, 28 de febrer de 2018

MM 91 Mack the Knife





Primera versión, cantada por su letrista original, Bertold Bretch:







Segunda versión, del primer estadounidense que se atrevió a cantarla en público:





Tercera versión, del que le dió la máxima comercialización, allá por 1959, aunque la versión es de 1970:






Cuarta versión, de un maldito, en una película homenajeando al anterior:





La quinta versión, la hará un día de estos Christopher....





16 comentaris :

  1. Curiosa historia la de este tipo criminal y mucho más la canción que le dedicaron Kurt Weill y Bertold Bretch...el recorrido, rastreando la historia es interesante.
    UN TEMAZO yo diría en la voz de Ella y en la de Louis sin olvidar las otras versiones, desde luego la de Sinatra que terminaba sus conciertos con ella.
    Desde luego me gusta la de Bobby Darin... y respecto al actor maldito..ví la pelicula, no canta mal pero no creo que la siguiente la interprete Christopher Plummer por muy buena voz que conserve...recordemos su Eldewaiss...o sí, ¡quién sabe..! le han propuesto a un Oscar por hacerse con el papel de Spacy en siete dias !

    ¡Cosas del mundillo!

    Besos. Milady

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    1. La canción tiene tela, Milady y su recorrido, una vez buscados antecedentes, da casi que para una nueva película.
      La sorpresa llegó de la mano de Kevin, pues me topé de casualidad (no he visto la película) con ése homenaje a Bobby Darin y me pareció que lo hace francamente muy bien.
      Ello, añadido a substituciones que me parecen absurdas, motiví esta entradilla sencilla que, por lo menos, nos permite disfrutar de una canción realmente muy buena.
      Besos.

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  2. Respostes
    1. Ya, ya: si esa la tengo en vinilo... :-)

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  3. Mi querido Josep; vuelves a tocar mi fibra más sensible. Amo el jazz y también a Bertolt Brecht. Ya conoces su famosa frase: “Desde un punto de vida moral, es lo mismo atracar un banco que fundarlo”, pues eso. Me encanta La ópera de cuatro cuartos (1928), del viejo Bertolt, una pieza teatral con canciones sobre el gánster Macheath, conocido como Mackie el Navaja, que constituyó el mayor éxito teatral de los años veinte. Sí, Mackie el Navaja es el antepasado de “Makinavaja el último choriso”, creado por el desaparecido y genial Ivà, el mismo que dio a conocer este personaje completamente ibérico, pero no exento de gracia e ironía, en la revista El jueves, y, al mismo tiempo, personaje que interpretó, dos veces, para el cine Andrés Pajares y Pepe Rubianes en una serie televisiva. La obra (la de Brecht) estuvo casi un año en cartel en un teatro de Berlín. Adiós a Berlín, adiós a la República de Weimar, adiós a todo eso, que diría el no menos genial Robert Graves. En fin.
    Si no conoces esta obra teatral, te la recomiendo encarecidamente, mi querido Josep. La acción transcurre en el Londres victoriano, en un ambiente de bribones de diversa calaña. Sus dos protagonistas, el rey de los mendigos Peachum y el gánster Mackie el Navaja, son hombres de negocios que dirigen su actividad (criminal) con el rigor y la profesionalidad de una empresa burguesa. Con gran ironía, Brecht, que se hizo marxista en los años veinte, representaba ante su entusiasmo público burgués la idea de que es lo mismo ser empresario que criminal; es decir, que el capitalismo es un delito organizado. Nadie negará la actualidad de esta idea; idea fundamental que no permitió prever precisamente el éxito legendario que la obra tuvo entre el público burgués. Cuando, posteriormente, Brecht intentó explicarse este fenómeno, concluyó que la preferencia del burgués por las historias de maleantes se debe a que éste cree que los ladrones no son burgueses, pero esto resulta tan falso como la presunción de que los burgueses no son ladrones.
    Brecht atacaba a su público de una manera tan entretenida que todavía hoy es ésta su obra más conocida. Ciertamente, una parte considerable del éxito se debe al compositor Kurt Weill. ¿Quién no conoce la canción de Mackie y su navaja que nadie puede ver?

    El rey de los mendigos Peachum es el jefe de la empresa "Amigos del mendigo". Gestiona su negocio de la composición con diligencia profesional. Para ablandar el corazón de sus conciudadanos viste a sus colaboradores con ropa pobre y raída, y les procura una apariencia mísera con costras, golpes y prótesis artificiales. Si uno engorda demasiado, le despide porque el sobrepeso no provoca compasión. Los negocios de Peachum marchan fabulosamente. No es ajeno a su éxito el hecho de que posea el monopolio de la mendicidad: aquel que quiera mendigar en España, perdón, en Londres tiene necesariamente que tratar con él. Los pordioseros deben obtener una licencia suya para poder trabajar (asombrosa premonición con la ley actual de los músicos callejeros en la Comunidad de Madrid) y han de entregar la mayor parte de sus ingresos al rey de los mendigos.

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  4. Brecht escribió La ópera de cuatro cuartos como una crítica al capitalismo y camufló en su alegre opereta sus convicciones marxistas. Como es habitual en el autor, facilitó en el propio texto las líneas maestras para comprender su obra. Brecht insistió mucho en que los actores no cayeran en la tentación de representar a los bandidos como granujas sino todo lo contrario, es decir, personas respetables que sencillamente ejercen una actividad profesional sucia. En la escena de la boda de Mackie el Navaja, en la que éste hace que se traigan montones de muebles robados, Brecht tenía la intención de mostrar las circunstancias que la sociedad burguesa impone al hombre que quiere fundar una familia (E. M. Cioran dijo que para él le era más fácil fundar un Imperio que una familia): en el capitalismo, un burgués padre de familia tiene que convertirse forzosamente en un bandido si quiere mantener decentemente a su familia.

    Polly, esposa de ladrón e hija burguesa en una sola persona, se metamorfea en una mercancía que se intercambia entre hombres. Su amor por Mackie el Navaja no cabe en un mundo burgués, puesto que aquí no cuentan los sentimientos, solo el dinero. El punto principal de la obra radica en que la liberación de Mackie es justa, pero no porque el bandido sea inocente, sino porque Brecht considera que no hace nada que los demás no hagan: negocios sucios. Vamos que, desde el punto de vista moral, es lo mismo atracar un banco que fundarlo.

    Y para acabar, me encanta la versión del grandísimo Louis Armstrong. Amo a Armstrong. No hay día que no ponga un disco de Satchmo (boca de saco), que es como le llamaban cariñosamente al músico más importante del siglo XX. Si tienes depresión, pon a Satchmo, ya verás como todo cobra otro cariz.

    Un fuerte abrazo y mil perdones por este coñazo de comentario.

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    1. Recuerdo haber visto una versión de la obra de Bretch en la tele hace muchos años, de cuando en la tele ofrecían teatro inteligente interpretado por actores que sabían declamar lo que tenían entre manos. Después la leí, pero mi memoria no es como la tuya y apenas recuerdo detalles de la trama, lo que me permitirá, un día, volver a disfrutar su lectura como si fuese novedad.
      El jazz es mi patria, querido amigo, así que no puede faltar en esta casa y desde luego la canción de Weil y Bretch bien merece ser versionada pues su esqueleto es insuperable.

      Un fuerte abrazo.

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  5. Recuerdo un disco de homenaje a esta obra en el que la canción la versioneaba Sting (que creo que luego la hizo en teatro sin demasiado éxito).
    La versión de Bobby es buenísima... Y aunque Kevin creo que lo dio todo en esa peli (que aunque es irregular, a mí me gusta bastante-bastante en ciertas cosas y creo que es un musical que mereció mejor suerte, desde luego)... y que además lo hacía muy bien (te he leído el comentario de Abril y sí, Kevin se esfuerza en la peli y lo hace bastante bien; peli dirigida por él, además). Peeero... no se podía comparar con el artista original.
    Hace tiempo había una actuación (también de los 70) de Bobby tocando en directo el I've got a woman, el Splish-splash y algunas otras y era una auténtica pasada. Un monstruo sobre el escenario. Y cuando te pones a interpretar a un grande, puedes acercarte, perooo...pues eso.

    Y recuerdo que cuando la versioneó Frank para un disco producido por ese productor que tanto estimaba a los chicos de Liverpool, decía en la canción que Bobby ya lo había hecho mejor que él y se dedicó a decir qué tíos tocaban en la orquesta del estudio... Detalle del artista. La de Frank también está bien.

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    1. Lo de Sting no lo sabía, David, aunque me viene a la memoria que sí que vi en algún cajón una carátula referida a una versión más musical de la pieza teatral, pero de eso hace mucho tiempo, porque hace mucho que no voy a tiendas de discos...

      A mí la versión de Kevin me gusta bastante y desde luego, para no ser un cantante, me parece excelente, aunque la banda que le acompaña suena de maravilla.

      Esa de Frank a que aludes la tengo en vinilo, David, y me la grabé en cassete para poder escucharlo en el coche: si no recuerdo mal, el penúltimo vinilo "actual" que compré del amigo "productor" (eso es minimizarlo, pero bueno..) porque el último fué Back on the Block, que en el coche sonaba a todo trapo (aún suena, a decir verdad).

      Un abrazo.

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  6. https://www.youtube.com/watch?v=YvmvYJXrZXw

    A partir de 2:37, Frank empieza a decir quiénes cantaron la canción antes que él.

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  7. Ellos la cantaban con tal sentimiento que el viejo ojos azules no tiene nada que hacer. Pero con la banda de Quincy Jones tocando junto a mí, sé que no puedo perder. Traducción apresurada. Pero qué bien suena Frank

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    1. Que sí, que sí, que casi me la sé de memoria....

      Con esa versión me percaté de la peculiaridad consistente en que muchos cantantes cambian la letra a su antojo e incluso cantan versiones distintas según la ocasión. Tengo que hallar una buena traducción del texto de Bretch que cantó Satchmo, porque parece que no lo han cantado muchos, edulcorándolo un tanto.

      Otro abrazo.

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    2. Nunca me gustó,que se cambie la letra,pero bueno..

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    3. Pues en este caso, es casi una tradición...

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  8. Frank una buena voz,yego agravar más de 1.300 canciones,y eso está clarísimo,trasmitía muchisimo.Un saludo

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    1. Yo de Frank sé muy poco: mucho menos de lo que se puede leer en este estupendo blog:

      http://francescoalbertosinatra.blogspot.com.es/

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