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dilluns, 8 de juny de 2009

La curiosidad mató al gato



O el hombre es el único animal que tropieza tres veces en la misma piedra.

Uno es humilde y conocedor de sus limitaciones: ya admití públicamente, en este mismo sitio, hace tiempo, que soy tonto.

Pero no pensaba que lo fuera tanto. Porque, vamos a ver: si tengo a mi disposición -y sé usarla- una herramienta tan eficaz como IMDB, ¿cómo es posible que haya recaído?

Sufrí en su momento sendas desilusiones con las dos versiones cinematográficas de la serie Los Ángeles de Charlie, mira tú por donde, dirigidas por un tipo tan estrambótico que se hace llamar a base de consonantes: McG

Y también sentí vergüenza ajena al ser escarnecido sin compasión mientras veía un truño de considerables dimensiones como es Catwoman, en cuyo nefando guión intervinieron John D. Brancato y Michael Ferris

Debo de ser muy humano, porque el pasado viernes tropecé en la misma piedra, afortunadamente sin lesiones corporales, pero me ha quedado una cefalea virtual que trataré de expulsar a base de escupir letras.

No tuve otra ocurrencia que, contra mi reiterado consejo de no acudir a esos súper estrenos en "mi" cine, vencido por la curiosidad, asistir al megaestreno de la última fechoría fílmica -que no cinematográfica- de los señores McG, Brancato y Ferris.

Sí, amigos: fui a ver la secuela-precuela-secuela Terminator Salvation

Ese cuarto capítulo de una saga iniciada hace ya veinticinco años con una película pletórica de acción y provista de un guión bastante sólido, excepto por un detalle en el que luego abundaré, debería ser la despedida y cierre, vista la debacle que a partir del tercer episodio se ha visto exponencialmente incrementada en este último episodio de las aventuras en torno a John Connor. Pero no: si nadie lo remedia, Míster magoo ya tiene pensado seguir por lo menos con una más.

Hagamos el aparte prometido:

Terminator (1984) es una película de acción que se desarrolla en torno a lo que se conoce como "paradoja del tiempo" y que se concreta en la siguiente interrogación:¿puede un viajero en el tiempo impedir que su abuelo llegue a conocer a su abuela?

Partiendo de la aceptación de la lógica interna del guión, el espectador de hace veinticinco años admitía sin problemas que en el entonces más lejano año 2029 sería posible viajar a través de tiempo: una máquina, el Terminator, era enviada desde el futuro para acabar con la vida de Sarah Connor, que iba a ser la madre del líder de la resistencia del año 2029, John Connor. Y éste, enviaba al pasado a uno de sus hombres, un tal Kyle Reese, para que protegiera a Sarah del Terminator.

La gracia del guión estaba en la locura que representa para Sarah la persecución inmisericorde que le aplica una máquina llegada del futuro; y el error garrafal, contrapuesto a la paradoja, era que Kyle la dejaba embarazada, resultando ser el padre de John Connor.

Si Terminator hubiera sido una película de ciencia ficción de ley, Kyle hubiera llegado de un universo paralelo, invención científica que permite romper con la paradoja del tiempo.

Aun así, Terminator, dotada de brío y con un montaje excelente, sigue siendo una película divertida y no tiene más engaño que el apuntado, y todo el mundo entiende la historia a la perfección. Es más: acaba, y te importa un pimiento la paradoja del tiempo: ha sido divertida.

La paradoja del viaje en el tiempo ha dado lugar a algunas muy interesantes películas, que han abordado la cuestión de formas diversas a la par que atractivas: Doce Monos quizá sea la más significativa y respetuosa con la paradoja y algunas, como la saga de Regreso al futuro o las traslaciones de la famosa novela de H.G.Welles, La Máquina del tiempo, han sabido entretener al espectador con un mínimo de inteligencia. Otras, como Atrapado en el tiempo o Memento, han sabido usar la dimensión temporal para ofrecer unas historias que promueven la introspección personal, captando la atención del espectador sin falsos trucos.

Mister magoo y sus huestes amanuenses organizan un caos que no hay quien lo entienda: estamos en 2013 y las máquinas de Skynet asolan el planeta y se dedican a capturar humanos, que se resisten como pueden en un paisaje dantesco, asolado por la destrucción sistemática.

John Connor (Christian Bale, cada vez más patético) no hace más que escuchar una y otra vez las cintas de cassete que le dejó su madre, en sus ratos libres cuando no está luchando contra las máquinas, de todo tipo y condición.

No voy a contar la película, porque, aunque me acuerdo de la trama, resulta tan confusa e ilógica que no iban a creerme mis doctos lectores. Lo peor de una película es la falta de lógica interna del guión, el ocultamiento o presentación confusa de datos que puedan hacer inteligible una historia inventada.

La falta de rigor de Terminator Salvation es tan acusada que, al final, no han tenido más remedio que presentar una escena en la que el busto parlante de Helena Bonham Carter (Helena, guapa, ¿te ha quedado bien el armario ropero y el jacuzzi con aguas termales que te has comprado con la pasta que te han pagado por aparecer en este engendro? pues me alegro, chata, pero díme: ¿tanta falta te hacía esa pasta?) nos larga un rollo explicando la película.

¡Como lo leen! Porque si no, la gente saldría del cine sin haber entendido nada.

Ante un guión como éste, no me extraña el jodido incidente que protagonizó Bale en el set de rodaje. Personalmente, nunca me ha parecido que Bale sea tan gran actor como algunos predican, pero admito que para gustos... ya se sabe. Pero en Terminator Salvation parece que su misión sea tratar de resultar lo más inexpresivo posible y a fe que lo consigue. Tanto, que parece más máquina él mismo que su oponente, el hasta ahora para mí desconocido Sam Worthington, que, sin ser nada del otro mundo, resulta mucho más convincente.

Un cúmulo de escenas de acción con algunos errores de lógica interna aplastantes inundan la pantalla más de medio metraje, que se alarga hasta casi dos horas en las que el espectador está intentando entender algo de todo lo que pasa; escenas de acción ciertamente espectaculares, pero, como suele ocurrir últimamente, huecas, vacías por completo, de la empatía que hace que uno sienta emoción e interés por lo que ve en pantalla, porque en ningún momento llegamos a identificarnos con ninguno de los personajes que deambulan sin norte ante nuestros ojos. Casi como ver a otro con un video juego.

Así como en Terminator el interés que suscitaba la acción amenazante contra la heroína que centraba nuestra simpatía nos hacía olvidar la paradoja del tiempo, en este último episodio uno no podía menos que estar pensando todo el rato: "ya lo podéis complicar, ya, pero seguro que Kyle será salvado" porque lo inane de la narración cinematográfica, falta de tensión y nervio, en ningún momento vence la sensación de conocer de antemano el final y la falta de sorpresa, que han pretendido ocultar mediante una falsaria confusión, solo llega a aburrir al respetable, que cada vez es menos respetado.

Lo peor de todo es que los gatos tienen siete vidas y seguro que volveré a tropezar, porque uno, en su interior, alberga un rayo de optimismo y piensa que un día, antes del fin del mundo, Hollywood recobrará la vergüenza.


Ustedes mismos:





16 comentaris :

  1. la verdad a mi no me gusta terminator
    pero bueno...

    aki es la primera vez qe entro
    pero me gusto tu blog
    asi qe me tendras x aki
    un largo tiempo :D

    espero no te moleste eso

    bueno te dejo mi post
    espero puedas pasar x el mio
    cuando tengas un tiempo


    Y sobre la peli de los angeles
    de Charlie, pues ni qe decir
    tu ya tienes tus conclusiones :D


    bueno saludos

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  2. Me lo veía venir, pero me reprimí y no caí. La verdad, la segunda parte de Terminator ya no me gustó, y la tercera la obvié. Suscribo casi todos los términos del artículo, en especial lo de Bale, que me parece un cacho de carne con ojos y poco más, y me he reído a gusto con lo de Bonham Carter, que lleva años es este plan.
    De saltos en el tiempo, mi favorita sigue siendo "El tiempo en sus manos", con Rod Taylor.
    Saludos.

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  3. Francamente, Josep, no me puedo creer que tú hayas vuelto a tropezar de manera tan flagrante y con tanta alevosía masoquista....¡absolutamente increíble!
    Vamos a ver, ¿no existe en tu pueblo ningún otro cine donde puedas elegir otro plato fílmico?..¿No puedes coger el puñetero coche y plantarte en las Ramblas donde seguro hay algo mejor que hacer que ver Termintor Salvation?
    ¡Sabes lo que te digo! ¡Que te lo mereces por jili!

    Pero aquí el mendas tampoco tiene perdón. El sábado consultamos la Lola y yo la cartelera de Las Palmas y tras eliminar, obviamente, "Terminator", "Coco" , "Angeles y Demonios", y toda la morralla adolescente no quedaba gran cosa salvo una peliculita poco nombrada, italiana, llamada "Vacaciones en Ferragosto"....Pues allá que nos fuimos un poco desconfiados. ¡Una peli mala de necesidad, que nos aburrió soberanamente!...Gracias que el domingo ejercí de labrador y me divertí un pedazo en mi trocito de tierra....En fin, encaremos la semana a ver que nos depara.
    Un abrazote

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  4. Bienvenida, aydhe.

    No pretendo que nadie coincida conmigo en mis gustos, aunque satisface hallar opiniones como poco semejantes.

    Así que si no te gustó Terminator, segurísimo que ésta tampoco te gustaría.

    Saludos.

    p.d.: me encantaría que, cuando vuelvas de visita, trates a nuestro común idioma como se merece: soy de los que piensan que, disponiendo de un vocabulario tan rico, no hace falta inventar nada. Gracias.

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  5. Pues a mi la segunda sí me gustó, 39escalones, ya ves...

    Los actores dan pena todos; casi estaría por decir que el nivel lo marca el cameo digitalizado de Arnie...

    Esa de Rod Taylor también es mi preferida de entre las adaptaciones de la novela, sí señor.

    Saluos.

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  6. Ya tienes razón, Antonio, ya. Y lo peor es que repetiré, seguro... ;-)

    Solo tengo un cine en mi pueblo y, francamente, entre jugármela por cuatro euros o jugármela por los más de veinte que representan agarrar el coche, aparcarlo y pagar la entrada en BCN (más cara, siempre) para acabar con un berrinche, me quedo como estoy... :-)

    Además, con lo que me ahorro de ver bodrios en BCN, me compro uno o dos dvd para engrosar la colección que nunca me deja tirado...

    O sea: masoca no, jili seguro, pero buen inversionista, también.... ;-)

    Ya ves que, con más por elegir, el resultado tampoco es como para tirr cohetes.... ;-)

    Un abrazo.

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  7. A mi Terminator me gustó, disfruto con la ciencia ficción y recuerdo un libro de Isaac Asimov sobre las paradojas de los viajes en el tiempo que me gustó mucho "El fin de la eternidad". Terminator era entretenida y entendible sin dar la impresión de que trataba al público como estupido. La segunda no me desagradó, la tercera no la vi (por recomendación parece ser que buena) y esta última parece ser que tampoco la veré por otra recomendación (la tuya en este caso).

    Si caigo en la misma piedra que tu te aviso, así seremos dos los tontos.

    Una abraçada

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  8. Si Asimov levantara la cabeza, la bajaría de inmediato para no ver lo que ocurre en un cine que pretende ser de ciencia ficción, Alma. Leí mucho a Isaac hace tiempo pero soy muy malo para recordar títulos, pero seguro que sus disquisiciones eran mucho mś interesantes que esta pieza que, si te la ahorras, no perderás nada y ganarás tiempo.

    Y si caes en la misma, vigila no me caigas encima, porque yo todavía no me he levantado; tan atónito me quedé... :-)

    Una abraçada.

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  9. Como pelicula es floja, predecible, muy fantasiosa al estilo transportador, no me gusto ! encima el trailer me habia comprado ... salvo bale el resto deja mucho que desear ...

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  10. Ya lo he dicho en anteriores ocasiones, a propósito de reseñas (inmejorables) de alguna otra película de las que no nos gustan, me he hecho tan selectivo (y no sólo por razones de entendida calidad) que éstas películas me pasan totalmente despercibidas.

    Por cierto, Josep, como mi inglés no es insuficiente, sino inexistente, te pregunto: en qué narices consistió el monumental cabreo de Bale que enlazas.

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  11. Ya veo, compa Josep, que, como a la mayoría de la troupe, la peli te ha encantado... En fin, ya se lo dije a Marc Branches, y aquí lo reitero: McG me puede esperar hasta la noche de los tiempos, que lo tiene crudo. Además, esta semana, a diferencia del compa Anro, que erró en el tiro, tuve suerte, y pude ver en Madrid el viernes, de riguroso estreno, Still walking (Caminando), de Kore-eda: como los camellos, me echo a la joroba sus ciento catorce minutos de CINE, así, con mayúsculas, y los guardo de reserva, que a saber cuánto tardaré en pillar una que le llegue a la suela de los zapatos...

    Un fuerte abrazo y buena semana.

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  12. Yo es que Transportes no la ví. Pero tampoco creo que Bale pueda ser salvado; me pareció inane más que inexpresivo.

    Por no hablar de las locuras del guión...

    Saludos.

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  13. Suerte que tienes, Raúl de poder elegir y dejar de lado cosas como esta: el domingo próximo tengo en cartel una de una bruja nña o algo así. Y dos semanas sin cine ya pesan... (excusas estúpidas, lo sé)

    Lo del cabreo de Bale (el enlace, como habrás visto lleva un "jodido" muy consecuente) vino, según dijeron, porque uno de los técnicos, haciendo su labor, produjo ruidos que molestaron la concentración del "actor" y empezó a "fuckear" al pobre tipo con una violencia verbal inusitada. Está claro que este chico anda mal de los nervios. Una chorrada, vaya, que da mala imagen del "actor"... y que se acentúa al comprobar que ninguna concentración puede hacer falta para representar a John Connor, visto lo visto.

    Saludos.

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  14. Una delicia, Manuel, para pasársela a esos invitados que no quieren irse de casa y no te van a dejar ver el partido de "fúrgol".

    Y encima, vienes tú a poner los dientes largos. ¡No te digo!

    Conserva bien esa memoria, porque, como tampoco te pones a ver ninguna de las que se te recomiendan, pues.... ;-)

    Un abrazo.

    p.d.: ¿Aprieta la calor?

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  15. Josep, tengo entendido que ese tipo de cabreos en los set es mas que frecuente, solo que bale tuvo la mala suerte de que lo grabaran, esta claro que no es justificativo para que actuen de esa manera pero son moneda corriente, creo que hubo peores como el de Liam Neeson.

    Mantis.

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  16. No lo dudo, Mantis: pero como tú apuntas, no hay justificación alguna para tal comportamiento.

    Podría entenderlo si están ensayando o rodando una escena de fuerte contenido emocional, pero vista la película, ya me gustaría saber en qué momento del rodaje ocurrió semejante espectáculo, porque no alcanzo a imaginarlo.

    Saludos.

    ResponElimina

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