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dilluns, 6 de setembre de 2010

Pel davant i pel darrera



Corría el año 1985 cuando un sábado -quizás un viernes- por la noche pasé una agradable velada en el Teatro Condal de la ciudad de Barcelona, partiéndome el pecho de la risa provocada por una comedia británica escrita por un entonces para mí desconocido Michael Frayn. La idea no fue totalmente mía: si mal no recuerdo, mi amiga Pepi expresó su interés en verla y, aquí te pillo aquí te mato, rápidamente me ofrecí a comprar d
os entradas para ir a ver Pel davant i pel darrera, que así se presentó en Catalunya la que seguramente es la obra más vista de Frayn, con la particularidad, observada posteriormente por el propio autor como un añadido muy favorecedor, de ser la única versión bilingüe.

Lo del bilingüismo es una característica muy curiosa, porque yo, que lo soy de nacimiento como quien dice, nunca le di importancia hasta que pasados los veinte años viajé fuera de Catalunya y percibí que, para algunas personas, los bilingües somos una especie de bicho raro y se muestran incapaces de comprender cómo funciona la cosa, cuando es muy simple: pensamos, leemos, escuchamos, hablamos, y algunos incluso escribimos con igual facilidad en castellano y en catalán. Porque desde pequeños, hemos recibido información en ambos idiomas y la hemos devuelto en el idioma con que se nos ha entregado; lo cual, para un foràneo, puede ser un verdadero galimatías, porque en una reunión o encu
entro, el discurso se sigue en ambos idiomas y a toda velocidad, pues algunos bilingües no hablan catalán y se expresan sólo en castellano, pero todos sabemos que el catalán lo entienden perfectamente, aunque luego nos dirijamos a ellos en castellano: esto es lo normal.

Y esta normalidad se aprovechó muy bien por Paco Mir, miembro del Tricicle, cuando afrontó la traducción de la comedia de Michael Frayn y decidió aprovechar el bilingüismo para reforzar los tiempos marcados por el autor, y el éxito de la repres
entación a la que yo asistí se ha repetido en varias ocasiones y están a punto, dentro de unos días, de estrenarla de nuevo , porque hay gente que no ha tenido la ocasión de verla todavía.

Y un buen día de 1995, pasados diez años, de pronto veo en televisión una escena que me resulta conocida: veo a Supermán a trompicones con los pantalones caídos en los tobillos, una esplendorosa rubia corriendo en paños meno
res y un director de teatro a punto de sufrir un infarto por todo lo que está viendo y entre carcajadas me doy cuenta que alguien tuvo la feliz idea de aprovechar la estupenda comedia de Frayn, Noises off para rodar una película:


Ese alguien fue Peter Bogdanovich que requirió la colaboración de Marty Kaplan para que escribiera el guión sobre la excelente base teatral.

La trama, esquematizada, no puede ser más simple: una compañía teatral se halla ensayando una nueva comedia de tono vodevilesco y mientras ensayan y posteriormente en el primer mes de gira de rodaje antes de llegar a Broadway, las rencillas y problemas entre ellos sazonarán las representaciones.

La brillantez reside en la forma más que en los diálogos que se hallan al servicio de unos hechos a cual más alocado, situaciones impensables que se producirán a un ritmo vertiginoso aprovechando además la construcción del propio escenario de la obra que representan como marco idóneo para efectuar entradas y salidas de escena, puertas que se abren y cierran, no siempre como deberían, a una velocidad endiablada.

Bogdanovich juega con dos bazas a su favor:

La obra original, cuyo resultado es efectivo e indiscutible: alberga una comicidad irresistible que se pone de manifiesto en una puesta en escena nada sencilla que obtiene el aplauso del público allá donde va, y han sido muchos sitios.

El elenco a su servicio : a los tres ya indicados se añaden un grupo de intérpretes que demuestran poseer el arte necesario para representar vivamente a esos personajes que viven y actúan desaforadamente en una mezcla espontánea de ficción y realidad que parece quebrarse de un momento a otro.

Es una representación, más que de teatro en el teatro, de vida dedicada al teatro: los problemas interfieren, entorpecen y casi solapan la ficción, en un juego hilarante muy bien servido: la gracia de los intérpretes en el dominio del tempo de la comedia (todos, sin excepción, están magníficos) se ve reforzada por Bogdanovich que sabe mantener el plano cuando corresponde para que podamos observar las acciones físicas de esos actores que se pelean tras el escenario y se amenazan de muerte entre escena romántica representada frente a un público que no es consciente de lo que está pasando entre bambalinas.

Nosotros, como espectadores, alcanzamos de inmediato el grado de cómplices quietos, callados y sonrientes, porque sentimos que sabemos más que el público, ese público que está al otro lado, ignorante de lo que está pasando: sabemos que hay gente al otro lado, porque nos identificamos con los personajes y estamos casi que a punto de pedir silencio, no vaya a ser que nos oigan del otro lado. El otro lado: como si hubiera alguien detrás de la pantalla, situación que imaginamos gracias a la pericia de Bogdanovich y sus secuaces, contumaces comediantes.

Evidentemente, el origen teatral de la película ni es objeto de discusión ni mucho menos preocupación de Bogdanovich: al contrario: se ocupa de reforzar el aspecto teatral, ya que las pocas escenas que ocurren fuera del teatro o son oscuras o suceden en un triste callejón cabe la puerta de acceso de tramoyas, y el resto ocurre bien en el escenario bien tras él, así que pretender disimular que se trata de teatro sería una ingenua pérdida de tiempo y restaría fuerza a la comedia ya que ésta reside, principalmente, en conseguir que el espectador, crea que está asistiendo a una representación por los dos lados del escenario, Por delante y por detrás (Pel davant i pel darrera) que es como deberían haber titulado la película en castellano.

Esa y no otra es la clave de la obra y la película: el amor por el teatro y el gozo de vivirlo por delante y por detrás del escenario y todo ello, además, afortunadamente revestido de buen humor. ¿Qué más se puede pedir?

Imprescindible para el cinéfilo amante de las buenas actuaciones, de las puertas que se abren y cierran y del buen teatro.



23 comentaris :

  1. El canto de cisne -y de cine- de Bogdanovich. Divertidísima, por lo menos la primera vez que la ves. Siguen sorprendiéndome esas elaboradas coreografías visuales, un trabajo de precisión que ni siquiera los musicales -los de ahora, digo- se acercan a conseguir.
    Saludos.

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  2. Saps? Pel davant i pel darrera és una de les obres que tinc al cap per la meva primera direcció en teatre, després de més de 20 anys d'actuar.... Gràcies com sempre per tan bones explicacions, anècdotes i històries :) Petons amic Josep, i bona setmana!!

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  3. Aquí a estas tierras también llegó la comedia teatral adaptada por Mir, pero yo no tuve o la oportunidad o el acierto de ir a verla. Me reí muchísimo, eso sí, con esa Burnet compleja y desatada.
    Acierta Alfredo al decir que la peli es el canto del cisne (qué lástima) de ese estudioso del cine que es Bogdanovich.

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  4. Ah! Pero ¿eres catalán?
    Y yo que creía que lo de "ha dit" era un error de blogger (ja,ja).
    No he visto la obra del Tricicle (se te ha olvidado una l)... La película de Bogdanovich sí. Y me gustó. Pero la vi hace mucho. Ese cartel es de Al Hirschfeld!
    Salutacions, amic Josep.

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  5. En teatro no he tenido posibilidad de disfrutarla. Una pena.
    La película es muy divertida, sin duda. Muy teatral y muy teatrera. Para mi gusto, estupendamente llevada en este sentido.
    Aunque yo creo que se hizo para demostrarnos que, al final, Supermán aprendió a ponerse los calzoncillos por dentro de los pantalones...

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  6. Hola Josep He vuelto tanto de vacaciones, como a visitar tu blog.
    Ya he tomado nota y estoy segura de que me gustará. Ya te lo comentaré.¡Suerte de ser bilingüe! Ignoro el porqué la gente no comprende la suerte de serlo! No lo soy,pero he alcanzado el nivel C.(sólo) Maravilloso poder leer en el idioma origina, y ver cine en versión original .
    Un beso

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  7. Pues mira, no recuerdo esta peli de Bogdanovich y mira que este director tiene unas cuasi obras maestras en su haber p.e. "The Last Pictures Show". Desde luego si la hubiese visto la recordaría así que definitivamente la buscaré.
    Un abrazote.

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  8. El caso es que me suena haberla visto, pel davant o pel darrera, pel darrera o pel davant.

    De bilingue a bilingue, gracias por decirme lo de La Vanguardia. No me han avisado o quizás si lo han hecho, pero al estropearse mi portátil he perdido algunas cosas, no muchas, afortunadamente.

    Una abraçada

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  9. Me alegro, Alfredo, que hayas mencionado la necesaria precisión milimétrica del trabajo de Bogdanovich y del reparto, porque lo tuve en mente y se me olvidó, jajaja, con lo importante que es para el buen resultado: a mí todavía me hacen reir esas acciones tan ajustadas, casi de cine tipo slapstick, tan difíciles de rodar e interpretar.

    Ahora ni siquiera las coreografías de luchas alcanzan tanta precisión y todo lo hacen a base de montaje sincopado.

    Saludos.

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  10. Ja veig, benvolguda Cris, que ets tota una aventurera, perquè estrenar-se a la direcció amb una peça com aquesta ¡Es una bogería! ¡Estaràs setmanes i setmanes sense poder dormir! ¿Perqué no t'ho penses millor i acomets la direcció d'una peça amb menys personatges, més tranquileta, com ara Les Mans Brutes, de Jean Paul Sartre? ;-)

    (Sempre m'haguès fet il·lusió interpretar-la....)

    Petons.

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  11. La comedia, Raúl, vale la pena, porque todo el artificio de pantalla lo ves en directo y la sensación es inenarrable, como si estuvieras en el circo viendo todo el rato trapecistas sin red.

    Bogdanovich se fue apagando, y sí que fue una lástima, porque su amor por el cine era enorme.

    Saludos.

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  12. Vengo de Safari, bueno, no... Vengo de ver la última de Woody, y nada más llegar, de leer tu comentario. Josep... Espera a acabarlo, que dos páginas no son suficientes (ja,ja)...
    Tengo ganas de leer tu reseña sobre la de Allen. Yo sólo diré que Naomi Watts me parece una chica muy guapa.
    Un saludito.

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  13. Y yo que creía, David, que esos textos en catalán sólo los veía yo, porque tengo el firefox en catalán.... jajajaja....

    La obra se estrenó en los madriles y a los del Tricicle (ahora arreglaré esa letra que falta) se la ofreció su director y luego tuvieron el acierto de reconvertirla en bilingüe: naturalmente, los actores hablan entre ellos en catalán y el texto de la comedia que interpretan está en castellano.

    No es una novedad, porque hay otras piezas bilingües (yo protagonicé una en teatro aficionado a primeros de los setenta) pero sí constituyó una novedad para la mayoría del público y un rotundo éxito que se ha ido repitiendo a lo largo de los años.

    Ese cartel, así que lo ví, me hizo eliminar el más visto, aunque ni idea de su autor.

    Salutacions. :-)

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  14. Pues si tienes la oportunidad, Supercinexín, no dejes pasarla, porque en teatro es muy divertida también.

    Es curioso, porque cuando ví el primer supermán de Reeve, ya pensé que era un actor capaz de mostrarse como buen comediante y en ésta desde luego se luce: que pena que no tuviera tiempo de participar en más comedias.

    Besos.

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  15. Bienhallada de vuelta, Camy: Creo que sí, que te hará reir a gusto: claro que tienes la oportunidad de ver la pieza en teatro durante este mes.

    ¿Sabes? Pregunté lo de obtener el nivel C, pero cuando supe la pasta que tenía que pagar para examinarme, lo dejé para otro siglo: quien me atendía, que conozco de siempre, me dijo que podía hacer un test para tener idea del nivel oficial que tengo, pero me da una pereza horrible, porque sea como sea, sin abono "euril" no hay titulín y maldita la falta que me hace... :-)

    Besos.

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  16. Pues ya estás buscándola, Antonio, porque un hombre de teatro como tú la va a disfrutar por partida doble: me lo agradecerás.... :-)

    Un abrazo.

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  17. Si la viste, Alma, seguro que te acordarás, así veas un momento: no he colocado ningún vídeo, porque estaban todos muy maleados....

    Ha sido un placer, aunque no esperaba que fuera una noticia... :-)

    Una abraçada.

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  18. Qué llego tarde..¡ bueno qué nivelazo ! El caso es que la peli me suena ¿Carol Burnett y Michael Caine..?¡ y el mismisimo Christopher
    Reeve sin mallas supongo !ja ja..De la obra de teatro ni idea ¡ pero cuánto nos perdemos los de la meseta !Desde luego el Sr. Bogdanovich sabia mucho de filmar emociones y sentimientos asi que debe merecer la pena verla ( si tú la recomiendas..)Ademas eso de sonreir con puertas que se abren y puertas que se cierran es muy teatral y estimulante. Me la apunto.
    Y por mi educación monolingüe solo puedo entender el catalán escrito y oido..muy pero que muy despacito, el acento se me pega rápido, eso sí ( lo sé por éste verano ) Mucho mejor para todos vosotros queridos tengais el nivel que tengais.

    Un beso de Irene A.

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  19. Seguro que te ries a carcajada batiente viendo la película porque todos demuestran ser contumaces comediantes y el ritmo es trepidante, no en vano Bogdanovich conocía al dedillo los secretos de la comedia clásica: puertas que se abren y se cierran y no siempre cuando deben, tortazos, caídas, y el buen humor por encima de todo: una farsa más que recomendable, querida Irene A., muy adecuada para gentes con el ojo rápido y la mente despierta.

    Lo de ser bilingüe es una suerte por nacimiento, pero con buen oído se puede llegar fácilmente a entender todo, siempre que haya ganas.

    En la meseta, como tú dices, creo que la pieza también se representó con notable éxito, aunque quizá no tanto como en Catalunya, donde el componente del bilingüismo es un añadido que permite clarificar las situaciones.

    Besos.

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  20. Tarde, pero llego, que es lo importante (supongo). Y monolingüe, pero llego, que es lo que cuenta (supongo también...). Bueno, como ninguna de las dos cosas tiene cura fácil a estas alturas, me dejo de milongas, y al lío... No he visto la obra teatral, pero sí la peli de Bogdanovich; eso sí, en pase televisivo del Plus, hace un montón de años (allá por el 91 ó 92, supongo, recuerdo que llevaba muy poco tiempo casado), con lo cual no tengo un recuerdo muy claro de ella, más allá de que me resultó admirable la precisión con que el trabajo de montaje lograba una coordinación entradas/salidas impresionante (y es que ahí es dónde estaba la madre del cordero, aparte, claro está, de en el trabajo de los actores; claro, que con ese reparto, esto último ya se podía dar por más que supuesto...). Me reí muchísimo con ella, me pareció una comedia ligera admirable y, en fin, dadas las circunstancias, supongo que tendría que recuperarla para echarle una nueva miradita (para volver a disfrutarla, claro). Lo de Bogdanovich, ciertamente, una pena: he tenido que tirar de IMDB para verificar si volvió a dirigir algo después, y muy poquita cosa; sólo un par de largos, y algunas cosillas para la tele. En fin...

    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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  21. Lo que importa es llegar, Manuel, como tú dices: lo de monolingúe es cuestión de practicar, y nunca es tarde si la dicha es buena...

    La película es un buen ejemplo de comedia bien planificada y mejor ejecutada, un artificio que se sostiene por la precisión y el dominio del tempo, una revisión del tipo slapstick con la comicidad soportada más por la acción que por los diálogos. Si la viste, no creo que te importe repasarla, porque es de esas que te alegran una tarde sosa.

    Un abrazo.

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