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diumenge, 28 de setembre de 2008

Gracias, Paul Newman





Los cinéfilos estamos de luto porque se ha ido de este mundo terrenal uno de los actores que nos ha acompañado durante décadas dando siempre ejemplo de profesionalidad.

Quizás haya sido el mejor actor de su generación; quizás no. Tuvo el hándicap de un rostro casi perfecto y una mirada de fuerte magnetismo y a pesar de ello, huyó como de la peste de manierismos, consiguiendo la admiración de los varones tanto como de las damas, rendidas éstas ante su atractivo.

A diferencia de los actores guapos hoy en primera fila de popularidad, Paul Newman se mostró discreto en su vida privada, solo alzando la voz cuando defendía sus causas, manteniendo una libertad lejana de la industria cinematográfica cada vez más en manos de la mercadotecnia.

En este bloc ha aparecido ya en dos ocasiones y tengo en cartera algunas más; no en vano supo elegir muy bien sus películas. Y sus directores, también.

Sería muy fácil recordarle en cualquier de sus grandes interpretaciones. He preferido no obstante recordar la única ocasión en que trabajó con Hitchcock, en Torn Curtain (1966), que, sin ser una gran película, ofrece una escena antológica en la que Paul Newman, sin texto, sabe componer la figura de un científico metido a espía a la fuerza:




Una pena que no trabajara más con Hitchcock; una pena que se haya ido. No para siempre, porque siempre nos quedarán sus ojos azules iluminando cualquier platea en cualquier reposición de sus muchas e interesantes actuaciones.

Gracias, Paul Newman, por los buenos momentos que me has hecho pasar.




14 comentaris :

  1. Con Paul Newman, ¿no os da la impresión de que se va el último cachito que nos quedaba de un estilo y una forma de vida? Me da muchísima pena, porque cada vez hay menos buenos referentes...
    ¡Gracias, Paul por todo lo que nos dejas!

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  2. Son las diez de la mañana, aquí en Canarias. Acabo delevantarme,como aquel que dice, y leyendo tu post me entero de esta pérdida.
    Este hombre ha sido un gigante de la pantalla. La gran mayoría de sus interpretaciones han sido una gozada.Estoy seguro de que los angeles están con la boca abierta escuchando a este sabio actor y viendo todas sus `películas.
    Y que nosotros sigamos viéndolas.
    Un abrazote.

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  3. Una estrella que no tuvo que esforzarse para serlo; desde su adónica y profundamente masculina belleza, fue primero unos ojos azules antes que un actor, pero acabó siendo el ACTOR. Su dignidad fuera de las cámaras redondea uno de los mayores y más indiscutibles mitos que ha ofrecido el Séptimo Arte, un tipo íntegro y sin tics, un hombre a una Woodward pegado, una sonrisa desarmante, una mirada íntegra, un envejecimiento modelo, y el mejor ejemplo de que Stanislavski no tiene por qué significar histrionismo. Al final, el Gordo de Minessotta vestía de negro y se llevó la última partida.

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  4. Es verdad: con Paul se va una forma de entender la interpretación en el cine como un oficio digno y responsable, bastante alejado de divismos populacheros.
    Saludos, anónimo.

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  5. Siento haberte dado esa noticia, Antonio.
    Esperada, pero triste.
    Aunque llevó su dignidad hasta el final, prefiriendo despedirse en familia y con discreción, sin alharacas vanas.
    Un abrazo.

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  6. Cierto, Marcbranches: empezó siendo el más guapo y acabó dominando su oficio, dejando poco a poco los tics o muletillas gestuales aprendidos en el Actor's Studio en la cuneta, creciendo como actor y como persona. Su unión con Joanne y su forma de aparecer poco en medios ajenos es todavía un ejemplo para otros que viven más de su cara bonita que de su talento.

    Al final, perdió la partida con mucha dignidad y sin hacer ruido.

    Saludos.

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  7. Siempre te recordaremos, Paul. Descanse en paz.

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  8. Alberto Q.
    www.lacoctelera.com/traslaspuertas

    Nunca le olvidaremos... yo sigo afectado.

    Por cierto, una pena que no trabajara más con Hitchcock, en efecto.

    Saludos!

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  9. Se ha ido uno de los grandes, que al contrario que otros como De Niro o Al Pacino, nunca perdió su dignidad. Una pena no poder verle más!

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  10. No me acordaba de esa escena. ¿No es un poco rebuscado usar un horno como arma? Creo que a Hitchcock se le metió la idea en la cabeza y lo hizo, pero en fin, yo no me la creo.

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  11. Sí, Alicia: siempre nos acordaremos de Newman, porque siempre nos agradará revisar cualquier película en la que participó dando muestra de buen oficio.
    Saludos.

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  12. En verdad, Alberto, esa pérdida nos afecta a los cinéfilos porque Newman consiguió hacerse un hueco en nuestra memoria cinéfila, como alguien que siempre estaba ahí, en la pantalla.
    Supongo que su caché y la política de los estudios no favorecieron más colaboraciones con Hitchcock, una pena.
    Saludos.

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  13. Cierto Marchelo: muchos actores deberían tomarle como ejemplo, sobre todo cuando la voz de ¡corten! ya se ha dado.
    Saludos.

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  14. Ah! Faraway: precisamente la gracia de esa escena es la naturalidad con que se presenta lo difícil que puede ser para un inexperto acabar con la vida de otro; lo del horno de gas creo que es un hallazgo perfecto para un asesinato silencioso a la fuerza, y la escena una muestra de como explicar algo solo con imágenes y unos actores que representan muy bien su inexperiencia en matar, lo cual les hace más humanos, en definitiva.
    Saludos.

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